En el último congreso de La Escuela de Yoga Naradeva, di una charla sobre la importancia que tiene el valorar, uno mismo y también hacerlo ver a los demás, el tiempo que dedicamos a nuestra práctica de Yoga.

Como persona que acude a una clase de Yoga debes apreciar ese detalle que supone dedicar un tiempo de tu vida, a tu persona, con lo que ello supone.
(Apreciar, es aumentar el valor de algo y ese “algo”, ahora, eres tú).

Pero no basta con que ese tiempo sea apreciado por ti, debes hacerlo valer ante los demás. Tienes una cita con la persona más importante de tu vida: Tú; ¡a ver si se enteran!

Defiende esos espacios, que todo el mundo lo sepa, pero… debes trasmitir tu sinceridad y demostrarles que vas en serio, que tu cita no es un capricho pasajero. De tu constancia depende. Que nadie se equivoque contigo, ¡practicas Yoga no la sumisión!, ello te hace mucho más fuerte de lo que algunos pueden llegar a imaginar, aunque a veces, dudes en demostrarlo.

Te lo digo porque es posible que tengas que dar un puñetazo en la mesa, cuando en algún momento alguien te diga: “Con el mal tiempo que hace, con lo agustito que estas en casa y te vas a ir a clase, ummm ¡quédate! Ya iras otro día”, o también… “vente a tomar unas cañitas y deja el “oooom” para otro día?, y que me dices de: “necesito que te quedes con los niños…” ó “tiene que estar para ayer”. ¿Te suena?.
Cuidado, no me estoy refiriendo solo a las personas de tu entorno, que también, sino a tu mente que siempre hará lo posible por perturbarte; no le gusta que seas tú quien tiene el control, que descubras que puedes hacerlo,.. no sea que vayas a ir por libre y se lie.

Y lo siguiente va especialmente por vosotras que sois, hoy por hoy, quienes más os acercáis a las clases, no solo de Yoga, sino de la mayor parte las actividades que favorecen la consciencia de uno mismo y el crecimiento personal; Mis más sinceras felicitaciones por ello.

Sé que a veces la voluntad no da para más, que te dejas vencer porque los hijos, nietos, pareja, amigos, jefes… nos necesitan y no podemos negarnos; en esos casos, cuando la voluntad flojea, apela a tu compromiso. Te has comprometido y para romper ese compromiso el tema debe ser muy, pero que muy importante, porque de tu practica no solo te beneficias tú, sino indirectamente todos ellos.

Como dije un día en una de mis clases, y disculpa la autocita: “Tendríais que pasar la “gorrilla” y que fueran ellos quienes costeases vuestras clases”

Que la vida os sonría. Om Shanti

Daksha López – Profesor de Yoga
Escuela de Yoga Naradeva
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